8 ago. 2014

ESPIRITUALIDAD CATÓLICA. Los mártires de Cuéllar III



P. Jorge Teulón. El padre Miguel Mª Arribas narra en estas líneas la vida del único de los mártires carmelitas que nació en la población segoviana de Cuéllar.

El beato Adalberto Vicente Muñoz nació en la villa de Cuéllar el 23 de Abril de 1916. Fue bautizado el día 30 del mismo mes poniéndosele el nombre de Jesús. Es el primer cuellarano en ingresar en la orden del Carmelo en el Santuario de la Virgen del Henar.

Como todos los niños de la comarca henarense, Jesús fue colocado sobre las andas de la Virgen cuando, en la romería solemne, la santa Imagen avanza lentamente sobre un mar de cabezas. Y como todo buen cuellarano, visitó con frecuencia el Santuario, acompañado de su familia o amigos.


A sus ocho años de edad fue testigo ocular de la llegada de los carmelitas al Santuario para hacerse cargo del mismo el 14 de Septiembre de 1924, noticia que corrió como un reguero de pólvora por toda la comarca. Tres años después, Jesús, que tan sólo contaba once, pediría a esos frailes ser como ellos, por lo que fue enviado al seminario menor de Villarreal. Era hijo de una honrada y trabajadora familia castellana formada por los padres y nueve hijos. El padre, de oficio carpintero y conocido popularmente por «el cuberillo», era también músico que tocaba el redoblante (con singular pericia) en la banda municipal y, a veces, sólo o acompañado por la dulzaina castellana, en las procesiones de los patronos de los pueblos cercanos, entre ellos en la romería de El Henar. Apenas contaba diez años cuando, también Jesús, dejaba admirados a todos al suplir a su padre tocando los instrumentos de percusión y poniendo en ello la seriedad de una persona mayor y la atención del que sabe lo que se trae entre manos.

Durante las convulsiones políticas al advenimiento de la República, fue enviado a su casa familiar. Pero él se encaminó a El Henar, donde vistió el hábito carmelita el 22 de Noviembre de 1931. Emitió sus votos temporales el 24 de Noviembre de 1932. En la Orden tomó el nombre de Adalberto.

No era Fray Adalberto un alumno brillante en los estudios, pero con laboriosidad y piedad iba progresando en virtud y ciencia ante la satisfacción de sus superiores. Músico por naturaleza y familia, armonizaría con todo el gozo de su alma los oficios litúrgicos, alternando por semanas con otros estudiantes profesos, también músicos. Había terminado el primer curso de Teología con buenas calificaciones cuando fue arrestado con toda la comunidad de Onda el 27 de Julio de 1936.

Con sus hermanos de comunidad nativos de Castilla- León, llegó a Madrid creyendo que pronto vería su tierra natal, pero, al igual que sus compañeros, recibió la palma del martirio en las tapias del cementerio de Carabanchel Bajo (Madrid) el 18 de Agosto de 1936. Sus restos descansan en el Santuario del Henar junto a sus compañeros de martirio.


Continuará...

 Publicado en Religión en Libertad.

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