
OPINIÓN
Gorrión. El Papa ha hablado sobre el purgatorio, explicando que es "fuego de amor". Y santa Catalina dice que “cuando Dios ha purificado al hombre, lo ata con un hilo finísimo de oro, que es su amor, y lo atrae hacia sí con un afecto tan fuerte, que el hombre se queda como superado y vencido y todo fuera de sí”. Sí, Dios "tira" con el hilo de oro de su Amor del alma que se ha salvado pero no está totalmente purificada. Y en ese "tirar" hacia sí del Infinito Amor divino de nosotros hacia Sí, nuestros pecados constituyen como piedrecillas que no dejan que nos deslicemos suavemente hacia Él, y que nos producen espantosos dolores.
