P. Jorge Teulón. María Guadalupe Ricart Olmos nació a Albal (Valencia) el 23 de febrero de 1881 de los piadosos padres, Francesco Ricart y María Olmos, modestos campesinos. En el bautismo recibió el nombre de María Francisca. A los cuatro años quedó huérfana del padre; tuvo sin embargo, una infancia y una adolescencia serena, en las que manifestó los rasgos esenciales que habrían distinguido sucesivamente su carácter, también de religiosa: desenvoltura, viveza, espíritu de iniciativa, unidos a la capacidad de dominio de sí y a una sobresaliente aptitud hacia la concentración.
A los once años, con ocasión de la Primera Comunión, a la pregunta del párroco, don Vicente Pastor, si alguno de los que hacían la comunión estuviera dispuesto a encomendarse a Dios para ser toda suya, contestó rápidamente: “-Yo lo quiero”. Bien pronto María Francisca mostró la voluntad de consagrarse a Dios, apoyada en eso por la madre y los hermanos menores Antonio y Filomena, pero, encontrando una fuerte resistencia en su hermano mayor, José.
A los once años, con ocasión de la Primera Comunión, a la pregunta del párroco, don Vicente Pastor, si alguno de los que hacían la comunión estuviera dispuesto a encomendarse a Dios para ser toda suya, contestó rápidamente: “-Yo lo quiero”. Bien pronto María Francisca mostró la voluntad de consagrarse a Dios, apoyada en eso por la madre y los hermanos menores Antonio y Filomena, pero, encontrando una fuerte resistencia en su hermano mayor, José.


